El asma es una enfermedad complicada. Es compleja en cuanto a su tratamiento, pero sobre todo en su diagnóstico, terapia y seguimiento. Hay casos de bronquitis mal diagnosticados que pueden corresponder a asma y a la inversa. Se trata de una enfermedad sumamente heterogénea, en su origen y en su evolución a lo largo de la vida del paciente. Depende de factores hereditarios (genéticos) en cierta medida, pero también aparece en relación con hábitos (como el tabaquismo), con afecciones crónicas vinculadas al sitio habitual de trabajo (por ejemplo trabajadores de siderurgia), y a fuentes de contaminación urbanas y domésticas. Además, existen casos de asma sobrevenidos como efecto secundario probable de haber padecido otras enfermedades.

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Así, un elevado porcentaje de los casos de asma se diagnostican en personas alérgicas crónicas.

De este modo, la rinitis alérgica, la sinusitis, la poliposis nasal (presencia de pólipos o "vegetaciones" en las fosas nasales), la atopia, las alergias a distintas sustancias, y el asma, pueden ser en muchos casos diversas manifestaciones de un mismo complejo o síndrome. Estos cuadros aparentemente unitarios pueden estar siendo tratados por separado, como si fueran enfermedades mutuamente excluyentes, cuando en la práctica son ángulos de un mismo problema de salud multifactorial. Del mismo modo, en el aspecto anatómico y fisiológico todavía impera en una parte de la práctica médica la concepción del sistema respiratorio como un conjunto de compartimentos y conductos perfectamente separados, para cada uno de los cuales existe un especialista (así neumólogos, otorrinos u otorrinolaringólogos, endocrinólogos, etc.).

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Pero tiende a implantarse en la comunidad científica y médica la noción más útil y objetiva de la vía aérea unificada. Además, el asma puede estar condicionada por factores ambientales e individuales sinérgicos que, para mayor dificultad terapéutica, son difíciles de rastrear y para los que a menudo no se puede establecer una relación causal. Por si fuera poco, el asma tiene un fuerte componente inmunitario, es decir, su ocurrencia puede ser un efecto de algún problema inmunitario (p.e. de un sistema inmune hiperreactivo ante ciertos alérgenos).

Muchos factores hacen que sea difícil el control del asma en la población. Quizá esta es una causa de que en España hoy esté en aumento la prevalencia de esta dolencia, que parece afectar a alrededor de un 5% de adultos y 10% de niños. Las instancias sanitarias públicas y privadas tienen todavía un largo recorrido que completar para minimizar la incidencia de esta enfermedad con estrategias de medicina familiar y comunitaria avanzadas. Para ello es necesaria la actualización de la formación de los médicos "de cabecera" en esta especialidad de medicina respiratoria pero también inmunológica e incluso anatómica (la condición corporal y la constitución anatómica pueden ser factores importantes) que requiere claramente de un planteamiento multidisciplinario, y de la activa implicación de las personas afectadas.

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Sobre todo, urge una optimización del sistema sanitario y una mayor preparación, agilidad y eficiencia en la atención clínica y preventiva personalizada. Deben mejorarse esas consultas en que el médico general repite a sus pacientes de asma el mantra de que dicha enfermedad no tiene cura y que han de bregar con ella el resto de sus vidas.

Cambiar de mantra puede ser productivo. En realidad, el asma podría revertir espontáneamente en ciertas personas, o ser recurrente estacionalmente o según otra pauta temporal, en relación con la distinta gravedad de los episodios, la cronicidad (el número de años en que se han presentado sus síntomas), la edad de aparición, los factores hereditarios y ambientales, entre otros. Un buen comienzo sería que el paciente averigüe si es alérgico a alguna sustancia de su entorno o a algún alimento, que trate de hacer memoria sobre la evolución de su propia enfermedad (anamnesis), y que trate de ponerlo en conocimiento del médico. Y que el médico le preste asunto. Aquí las prisas del sistema sanitario son malas consejeras.