El distrito de Gràcia, uno de los más populares y humildes de Barcelona, ha sufrido varias noches de disturbios desde el lunes. En 2011, un grupo de gente okupó una antigua sucursal de Caixa Catalunya, cerrada desde hacía tiempo, para reconvertirla en local social para Gràcia.

En 2015, el entonces alcalde, el convergente Xavier Trías, decidió pagar con dinero municipal el alquiler anual del sitio, unos 60.000 €, por que estaban cerca las elecciones municipales, las que ganó #Ada Colau, y no tener que sufrir jaleos como los disturbios de 2014 en Can Vies (Sants), que mancharon su imagen.

Hace poco, el Ayuntamiento de Ada Colau decidió no pagar de nuevo esa cantidad para seguir con el local.

Anuncios
Anuncios

El propietario del sitio consiguió que le concedieran recuperarlo, y los antidisturbios, el lunes, vinieron a desalojarlo, lo que provocó graves disturbios no sólo en la calle donde se encuentra, sino en casi todo el distrito.

Inmediatamente, las redes sociales tomaron partido por los que llevaban el antiguo Banco okupado, al que llaman Banc Expropiat, y se hizo viral el hashtag #bancexpropiat en Twitter. Cientos de jóvenes de ideología y estética radical se enfrentaron con los antidisturbios, y varios de ellos volcaron y quemaron coches, motos y contenedores de basura, rompieron cristales de varios locales, saquearon un supermercado y demás destrozos. En la primera noche, el Ayuntamiento evaluó los daños en 60.000 €, y la segunda en unos 4.000 €.

Ada Colau, que antes de ser alcaldesa de Barcelona ya defendió la existencia del Banc Expropiat como era hasta ahora, intenta negociar con los rebeldes para convencerles de que busquen otro local donde instalarse, pues no piensa apoyarles en su pretensión de no irse y condena los disturbios que han asustado a los gracienses.

Anuncios

Se encuentra ante su momento más difícil de su cargo, justo un año después de asumirlo.

Ha habido muchas manifestaciones de gente solidarizándose con los okupas del local, con más de mil personas en ellas. Pero los medios de comunicación que informan en directo de lo que pasa, sobre todo las televisiones, han recibido críticas y amenazas de los radicales. El reportero de la televisión catalana 8 TV tuvo el martes que informar en directo con un casco en la cabeza, como si fuera Miguel Gila en la guerra, recibiendo gritos como “¡A ver qué vas a contar!” y “¡Televisión, manipulación!”

Gràcia es un distrito de gente muy humilde, uno de los más izquierdistas y alternativos de Barcelona, donde hay teatros de repertorio alternativo, locales de cultura alternativa, todo ello muy arraigado allí, y donde vivió el cantante y actor Ovidi Montllor. Una de sus plazas más famosas es la Plaça de la Revolució, que indica el índice de compromiso de la cultura alternativa. También tiene la popular Plaça del Diamant, que dio título a una de las obras maestras de la Literatura catalana, escrita por Mercè Rodoreda.

Los antidisturbios, al entrar en el local por la fuerza, lograron desalojarlo, pero los que lo okupaban consiguieron al día siguiente entrar, lo que motivó nuevos enfrentamientos, el corte de las calles adyacentes al tráfico y persecuciones de película en varias calles del barrio.

Anuncios

La imagen más popular de estos días es la de una mujer de mediana edad, con cara de buena persona, abrazada a una señal de tráfico y suplicando a uno de los antidisturbios que dejen en paz a Gràcia. Pero el barrio está dividido en quienes han sido más violentos, o ellos o los radicales. #Sociedad Barcelona