¿Existen sustitutos de la harina blanca que no contengan? La respuesta es sí. La harina blanca es un producto refinado y, como tal, es un alimento que provoca un aumento de glucosa en sangre y, por lo tanto, también de insulina y grasas depositadas. Esto conlleva consecuencias negativas para el organismo como el aumento peso y la aparición de diabetes. Estos son los dos temas fundamentales en los que se centra La Maratón que cada año se celebra en Cataluña que sirve para recaudar fondos que se emplean en la investigación de enfermedades. Por eso hoy dedicamos este artículo a las alternativas a la harina blanca.

La harina blanca carece de las propiedades nutricionales del pan integral; propiedades que pierde en el proceso de refinación.

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Pero, ¿cómo reemplazar la harina blanca y encontrar productos que respeten nuestra salud? Veamos qué podemos usar:

1. Harina de garbanzo

Se utiliza normalmente para cocinar productos tradicionales como los buñuelos. Esta harina se presta también para ser utilizados para la realización de tortillas veganas, así como pizzas y bollos. Destaca su alto contenido en fibra, proteínas e hidratos de carbono. Incluso puede usarse para la piel en caso de eccemas, granos o dermatitis mezclando la harina con yogur y dejándolo 20 minutos.

2. Harina de Quinoa

La harina de quinoa tiene numerosas propiedades nutricionales y además no contienen gluten. Es excelente, por lo tanto, para persona con alergias e intolerancias. además es rica en calcio, hierro, vitamina E, vitaminas B, fósforo y fibra. 

La harina de quinoa se puede utilizar para hacer productos horneados como, por ejemplo, pan.

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3. Harina de Amaranto

Incluso la harina de amaranto deriva de las semillas que se comportan como el trigo y también está libre de gluten y, por lo tanto, es ideal para personas alérgicas. Este tipo de harina tiene características muy similares a la de la quinoa y también es rica en proteínas y fibra. Pero hay que ir con cuidado porque el consumo de esta harina puede hacer que no se absorban bien todos los nutrientes como podemos ver en el estudio publicado en Versagrain

4. Harina de almendra

Esta es adecuada para la preparación de dulces y se obtiene a partir de las almendras. Este tipo de harina no tiene gluten, pero hay que pensar que es muy proteica. Además tiene un alto contenido en Omega 3 y Omega 6, ideales para mantener una buena salud de nuestra piel, pelo y uñas a parte de cuidar nuestro corazón y huesos. También es rica en vitamina E, magnesio, potasio y fibra. Eso sí, siempre se debe consumir con moderación, recordad que tiene un alto valor calórico.

5. Harina de cáñamo

Tiene una textura suave y se deriva del prensado de las semillas.

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Esta harina tiene muchas propiedades nutricionales y es adecuada para personas con intolerancia al gluten. También destaca su contenido en Omega 3 y Omega 6, vitaminas E y B, calcio, magnesio y fibra. Muy buena en casos de dermatitis o artritis y también protege nuestro corazón.

6. Harina de castañas

Por último, la harina de castaña que es muy sabrosa y que deriva precisamente de esta fruta. Es perfecta para personas con intolerancia al gluten. Además tiene muy bajo contenido de grasa pero una gran cantidad de hidratos de carbono y minerales. Esta harina puede ayudar a prevenir enfermedades como el cáncer de colon por ser rica en fibra y su alto contenido en potasio la hace ideal para enfermedades de riñón o arteriosclerosis. #Alimentos #Calidad de vida #Mujer