El director general de los Mossos d´Esquadra, Albert Batlle, ha explicado en una entrevista a Europa Press que a finales de este año cada comisaría dispondrá de una pistola eléctrica Taser. Se adquirirán entre 130 y 140 pistolas que ya están presupuestadas en el ejercicio de este año, con la intención de ir ampliando las dotaciones hasta conseguir que cada patrulla tenga a su disposición una de estas armas.

La Taser es un arma de electrochoque diseñada para incapacitar a una persona mediante descargas eléctricas que imitan las señales nerviosas y confunde a los músculos motores, principalmente las extremidades, produciendo una inmovilización temporal. Cuando se dispara lanza dos agujas que se clavan en el objetivo y producen descargas de 2,1 miliamperios a través de unos cables.

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Alcanzan hasta algo más de 7 metros de distancia y los modelos más avanzados son capaces de electrocutar a través de un chaleco antibalas.

Según Albert Batlle estas pistolas sólo serán utilizadas por el jefe de turno y siempre en ocasiones excepcionales y "para evitar males mayores". Todos los mossos que en algún momento puedan llegar a utilizar estas pistolas recibirán formación específica para ello.

El director ha mantenido reuniones con casi todos los diferentes grupos políticos del Parlament y asegura haber tenido "un buen recibimiento por parte de los grupos con los que he hablado con las condiciones que hemos impuesto".

Los sindicatos de Mossos d´Esquadra llevan tiempo reclamando la implantación de este instrumento y consideran que será de gran ayuda para reducir a personas exaltadas que no atienden a una llamada de atención verbal o en enfrentamientos con armas blancas.

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Existe ya una plataforma en contra del uso de estas armas. Stop Taser está formada por unas 50 entidades y reclama un debate en el Parlament antes de la implantación en las comisarías del país.

Las pistolas Taser son potencialmente letales según las empresas fabricantes. Causan dolor, desconcierto y pueden producir la pérdida de consciencia. Disparadas desde una distancia demasiado corta pueden llegar a afectar a órganos vitales, dañarlos de forma crónica o incluso causar la muerte. #Sociedad Barcelona