Los sondeos parecía que daban a Xavier Trías como ganador por la mínima en las elecciones municipales barcelonesas, pero desde que empezó el recuento y ya con la primera encuesta de las ocho de la tarde, se veía que la cosa no iba a ir nada bien para él.

Al final, su derrota no ha sido tan grave, pues de perder por 4 concejales de diferencia, sólo lo ha sido por uno. Pero una cosa importante ha hecho: ha aceptado con absoluta caballerosidad los resultados, ha dicho que permitirá que gane la lista más votada, que no va a buscar coaliciones ni tripartitos con toda clase de fuerzas, que será líder de la oposición.

Pocas veces se ve esto en la Política, y menos en la de este país, que pocas veces aceptan la derrota ni tratan de ir con buenas maneras y dialogando, algo que es más común en Catalunya. Pero los barceloneses han dicho que quieren otro modelo de ciudad para Barcelona, no sabemos si Ada Colau lo logrará o le vendrá grande el cargo. Pero el modelo turístico a ultranza estaba empezando a ahogar la ciudad y a sus habitantes. Hay barrios donde los turistas son tantos que llegan a agobiar, algo que no tienen ninguna culpa, pero hacía falta buscar otros modelos, como ha hecho Paris, ciudad turística pero donde los turistas no agobian tanto.

También que hace falta una ciudad más solidaria, más cercana a la gente. Que no dejará de ser la capital de Catalunya. Y tampoco dejará de estar próxima al proceso catalán, que lleve a Catalunya a una nueva era cuando esté preparada para ello.

Pero Ada Colau tendrá que examinar ese talante suyo, quiero decir esa tendencia frecuente que tiene al mal genio, que es verdad que ha sufrido ataques obsesivos de gente que temía perder el poder o sus chollos, pero ella muchas veces tiende a la discusión de taberna. Y eso no es gobernar.

Pero eso sí, ha demostrado ella más categoría que la inefable Esperanza Aguirre, que ha liado hasta el surrealismo su pretensión de volver a la Política a lo grande, con una campaña electoral de sainete. Por ello, Manuela Carmena, humilde y sin shows mediáticos, le ha hecho un siete hasta dejarla muy tocada. Y ha superado calumnias en su contra, sin saltar a la yugular del calumniador. De Carmena puede aprender mucho Ada Colau. #Política Barcelona #Sociedad Barcelona