El día siguiente a la tragedia, la página web del Instituto Joan Fuster subía un crespón negro en señal de luto. Unas horas después, mientras los adolescentes regresaban a las actividades educativas, el AMPA publicaba en nombre de los alumnos de cuarto año de la ESO el siguiente comunicado:

Gracias.

Solo esta palabra: gracias.

A todos aquellos que se han acercado a nuestro instituto a dar el pésame.

Gracias a todos los centros educativos de Catalunya que han dedicado un minuto de silencio en memoria de las víctimas.

El escrito, que redactado en catalán y castellano, continúa:

Gracias a alumnos de todos los institutos y demás personas por poner una vela por aquellos que han sufrido.

Gracias a los docentes que cada día hacen posible que la #Educación sea de un nivel y una calidad ejemplar.

Gracias a los que envían mensajes de apoyo.

Gracias.

El texto finaliza de la siguiente manera:

Aunque podáis creer que no ayudáis y que vuestros actos de compasión y respeto son insignificantes, no es así, ayudáis y significáis. Nos hacéis ver que no estamos solos y eso merece un agradecimiento.

El joven de 13 que mató al profesor continúa en un módulo aislado de psiquiatría del Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona.