El botellón reaparece con toda su fiereza. El Ayuntamiento de Barcelona está en alerta ante las pretensiones de algunos individuos que, mediante Facebook y otras #Redes Sociales, anuncian la celebración de una fiesta de "desmadre sin límite" en la que se calcula que participen más de 15.000 interesados.

El pleno del Ayuntamiento celebrado recientemente ha encendido la alarma ante este evento, al parecer inspirado en una película llamada "Project-X" en la que unos jóvenes organizan una macrofiesta en su apartamento que alcanza su plenitud y se les va de las manos cuando las fuerzas antidisturbios tienen que intervenir para controlar el desmadre...

Anuncios
Anuncios

A este respecto, el Primer Teniente de Alcalde Joaquin Forn ha declarado que tal como está planteado el evento, "no se puede celebrar" y afirma que contingentes de la Guardia Urbana de Barcelona ya han iniciado pesquisas para investigar quiénes son los autores materiales de este evento.

Por su parte, fuentes del PSC han respondido que estas pesquisas no tiene razón de ser porque los organizadores no es que no se conozcan ya, sino que ya han sido hasta entrevistados por los medios de comunicación.

Lo chocante de este hecho es que todos los grupos municipales con representación en el Pleno, incluído el nuevo grupo filial de Podemos, UpB, se han opuesto en redondo a la celebración de este evento, que Forn ha considerado "ilegal" porque promueve el consumo de alcohol y se escuda, además, que es perseguible si se celebra en la vía pública o en un local sin licencia municipal.

Anuncios

El Ajuntament, en el punto de mira

Esta prohibición ha caído como un jarro de agua fría cuando el MNAC prohibió la semana pasada la exhibición de la exposición en la que se hacía mofa del Rey, y que ha provocado furia entre los defensores de la libertad de expresión.

A la vez, está el telón de fondo que aún gravita sobre el Ajuntament por el caso no concluso de Ciutat Morta, una piedra en el zapato que el Consistorio arrastra desde hace meses y en el que al querer poner tierra, los realizadores del polémico documental plantaron al mismísimo alcalde Xavier Trias cuando éste se disponía a hacerles entrega del premio B de Barcelona.