El pasado mes de diciembre, el caso Uber se saldó con el cese de su actividad comercial mediante prohibición judicial. El problema llegó a tales cotas que el abogado de la Asociación Madrileña del Taxi, José Diez, interpuso una denuncia con la multinacional, con sede en Los Ángeles, ya que sus conductores no disponían de la licencia adecuada para el transporte de pasajeros, puesto que la empresa sólo exigía un permiso de la DGT y seguro válido, como cualquier conductor.

No obstante, la empresa norteamericana reanuda desde hoy, 19 de febrero, su actividad únicamente en la ciudad de Barcelona y cambia el transporte de pasajeros por el de comida. "Hemos solicitado al juez que levante la prohibición de Uberpop.

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El auto no hablaba de comida. Queremos recuperar el dominio y de momento empezaremos con UberEats", comentó Carlos Lloret, responsable de Uber España. Ahora, la empresa reclamará a sus conductores estar afiliados a la Seguridad Social como autónomos y estar al día en el pago de sus cuotas.

Así nace Uber Eats, un servicio de reparto de comida no sólo a domicilio, sino que los pedidos podrán ser llevados a cualquier otro punto de la ciudad -parques, playa, oficinas, etc.- en tan sólo 10 minutos. El coste de los menús, previamente negociados con los restaurantes que se afilien al servicio, oscilará entre 8 y 11 euros y el coste del envío será de 2,5 euros independientemente del número de platos, de los cuales la empresa cobra una comisión del 20% (50 céntimos). "La idea es que los usuarios sean ya autónomos y quieran colaborar durante las horas en las que funcione Uber Eats", apuntó Lloret.

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Y es que el servicio de reparto de Uber Eats sólo estará disponible entre las 12:30 y 14:30 y entre las 20:00 y 23:00 en, por ahora, cuatro barrios de la ciudad condal, entre los que se encuentran Eixample, Barceloneta y Poble Nou.

Los clientes sólo podrán pedir una serie de platos de un menú ya cerrado con cada uno de los restaurantes, que se encargarán de tenerlos preparados antes de la hora de servicio y listos para su transporte. Los alimentos se introducen en bolsas térmicas, con capacidad para unas 6 hamburguesas, que los mantendrán durante 3 horas.

No obstante, Diez afirmó que "es cuestión de tiempo" que se interponga otra demanda contra la empresa, ya que "para transportar mercancías hay que tener licencia", concluyó el abogado.